Lema curso 2019-2020

JUSTIFICACIÓN

En el ángelus del nueve de  junio de 2013, el Papa Francisco explicó que el Sagrado Corazón de Jesús es la «máxima expresión humana del amor divino».“La piedad popular valoriza mucho los símbolos, y el Corazón de Jesús es el símbolo por excelencia de la misericordia de Dios; pero no es un símbolo imaginario, es un símbolo real, que representa el centro, la fuente de la que ha brotado la salvación para la entera humanidad”.

Igualmente Benedicto XVI desarrolló algunas hermosas ideas al respecto:Desde el horizonte infinito de su amor, de hecho, Dios ha querido entrar en los límites de la historia y de la condición humana, ha tomado un cuerpo y un corazón, para que podamos contemplar y encontrar el infinito en el finito, el misterio invisible e inefable en  el Corazón humano de Jesús. Toda persona necesita un «centro» para su propia vida, un manantial de verdad y de bondad al que recurrir ante la sucesión de las diferentes situaciones y en el cansancio de la vida cotidiana. Cada uno de nosotros, cuando se detiene en silencio, necesita sentir no sólo el palpitar de su corazón, sino, de manera más profunda, el palpitar de una presencia confiable, que se puede percibir con los sentidos de la fe y que, sin embargo, es mucho más real: la presencia de Cristo, corazón del mundo.

Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aun cuando tenga motivaciones muy distintas.

Amar es permitir que seas feliz, aun cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. […] Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, en silenciosa compañía. […] Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.”

Si el Principito hubiese querido a la rosa, la hubiese arrancando para sí.

OBJETIVOS DEL CURSO

Para Profesores:

Crear un clima adecuado de trabajo que facilite el crecimiento y el desarrollo del amor.

Para los Alumnos:

Aprender a descubrir al otro mediante el respeto, la aceptación y la valoración de su diversidad cultural, de opiniones y de estilos de vida teniendo como referencia los valores del Corazón de Jesús.

Para las Familias:

Potenciar la virtud del amor en los hijos/as para despertar en ellos actitudes positivas tales como la creatividad, la autoestima, el altruismo, la colaboración, etc.